Aston Martin Vantage S: una ventaja refinada para el conductor exigente

El Aston Martin Vantage siempre ha sido una declaración: una máquina brutal pero hermosa diseñada para aquellos que priorizan la experiencia visceral sobre la practicidad. La última versión, el Vantage S 2026, no reinventa la rueda, pero perfecciona un paquete ya formidable, ofreciendo mejoras incrementales pero significativas en rendimiento y manejo. Esto no es una revolución; es una evolución destinada a estrechar la conexión entre el conductor y la máquina.

Potencia y rendimiento: ganancias sutiles, sensación significativa

El Vantage S recibe un modesto aumento de 15 caballos de fuerza, elevando la potencia total a 671. Si bien este aumento apenas se nota en el papel, la calibración revisada del acelerador proporciona una respuesta más lineal, mejorando la entrega de potencia y el control. Más críticos son los refinamientos de estilo: insignias de latón forjado a mano con relleno de esmalte rojo, guías de aire únicas debajo de la carrocería que aumentan la carga aerodinámica en 147 libras a altas velocidades y un interior rediseñado con detalles específicos del S. Estos no son sólo adornos estéticos; refuerzan la identidad del Vantage S como una variante centrada en el rendimiento.

Revolución de la suspensión: el núcleo de la actualización

Los cambios más significativos se encuentran debajo de la superficie, concretamente en la suspensión. Los ingenieros de Aston Martin han eliminado los casquillos de goma del subchasis trasero y lo han montado de forma sólida directamente en el chasis. Este ajuste aparentemente menor ofrece un aumento del 30% en la rigidez lateral y una mejora general del 5% en la rigidez de la carrocería.

Las implicaciones son profundas. El soporte sólido mejora la precisión, reduce la flexión y mejora la capacidad de respuesta. Para mitigar la mayor dureza, Aston suavizó los topes traseros y reajustó los soportes de la caja de cambios, absorbiendo las vibraciones y evitando golpes excesivos en la transmisión.

En el camino: una bestia más refinada

Las pruebas en las carreteras sinuosas de California confirman que el Vantage S es más que una simple actualización cosmética. El Vantage anterior, aunque divertido, adolecía de un eje trasero algo poco refinado y una dirección vaga. El S aborda estos problemas, brindando una marcha más flexible y una mayor sensación de control.

La suspensión actualizada permite tomar curvas más agresivas sin sacrificar la comodidad. El coche se siente más compacto, más neutral y más fácil de manejar al límite. Si bien el eje delantero permanece estable, la parte trasera ahora está más dispuesta a soltarse, lo que permite deslizamientos controlados.

Veredicto: una alternativa convincente

A partir de $199,500 (con modelos completamente equipados que alcanzan los $248,400), el Vantage S representa una prima modesta sobre el Vantage básico. Teniendo en cuenta su manejo superior y refinamiento general, presenta una alternativa convincente a competidores como el Porsche 911 Turbo S, que comienza en $270,300. El Aston Martin Vantage S no es sólo un coche más rápido; es una experiencia de conducción más atractiva, más exótica y, en última instancia, más gratificante.

Para aquellos que valoran la pasión por encima de la practicidad, el Vantage S es un claro ganador. Aston Martin ha demostrado una vez más su capacidad para refinar la perfección, entregando un automóvil que destaca en un mercado abarrotado.

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