Los radares de tráfico de la ciudad de Nueva York están generando millones en multas impagas, y un pequeño grupo de conductores ignora repetidamente las sanciones. Un nuevo análisis revela una tendencia preocupante: los vehículos de alta gama son conducidos de manera desproporcionada por “superspeeders” : aquellos que reciben 16 o más multas por radares en un año. La deuda total acumulada por estas infracciones supera los 10 millones de dólares en los últimos 12 meses, lo que plantea dudas sobre la aplicación de la ley y si los sistemas actuales disuaden eficazmente la conducción imprudente.
Los coches de lujo lideran la carga
Los datos, compilados por Transportation Alternatives y Families for Safe Streets, muestran un patrón claro. Aproximadamente el 40% de los conductores que superan la velocidad conducen autos de lujo, cifra significativamente mayor que el 25% estimado de vehículos de lujo en las carreteras de Nueva York en general. Entre los 1.000 peores infractores, más de la mitad (52%) conducía un BMW, Mercedes-Benz o Audi.
Un conductor de un BMW X5 2022 ya ha pagado más de 70.000 dólares en multas por exceso de velocidad, mientras que otro que conduce un Mercedes-Benz GLS 2024 debe casi 94.000 dólares. A pesar de estas enormes deudas, ambos vehículos siguen matriculados y operativos. Esto pone de relieve una falla sistémica: las multas por sí solas no son suficientes para evitar la reincidencia.
Por qué falla la aplicación de la ley
El problema no es exclusivo de Nueva York. En todo Estados Unidos, los conductores aprovechan los vacíos legales o simplemente ignoran las multas impagas sin consecuencias graves. El año pasado, la ciudad sufrió cientos de miles de multas impagas, incluido un conductor que acumuló más de 560 infracciones.
“Los radares de tráfico están destinados a disuadir comportamientos peligrosos, pero si no hay una responsabilidad real, el sistema colapsa”.
La falta de aplicación eficaz de las leyes sugiere que las sanciones actuales no superan la conveniencia de ignorar las leyes de tránsito. Los conductores adinerados pueden permitirse el lujo de tratar las multas como un costo de hacer negocios, mientras que el sistema lucha por imponer consecuencias más allá de la acumulación de deuda.
Soluciones propuestas
Los legisladores de Albany han propuesto la ley “Stop Super Speeders”, que exigiría dispositivos de limitación de velocidad para los infractores reincidentes. El proyecto de ley se estancó en la Cámara el año pasado, pero puede cobrar fuerza en 2026. Si se aprueba, sería la primera legislación de este tipo en todo el país. Sin tales medidas, la tendencia al exceso de velocidad sin control puede continuar, poniendo potencialmente en peligro a los peatones y otros conductores.
La situación actual pone de relieve un problema fundamental: las multas por sí solas son insuficientes para disuadir el comportamiento imprudente. Es posible que sean necesarios mecanismos de aplicación más estrictos, como modificaciones obligatorias de los vehículos, para abordar la cuestión de manera eficaz.


















