El gobierno de China está promulgando nuevas y estrictas regulaciones que obligarán a los fabricantes de automóviles a incluir botones e interruptores físicos para las funciones esenciales del vehículo, revirtiendo efectivamente la tendencia de la industria hacia interiores minimalistas dominados por pantallas táctiles. La medida señala un cambio significativo en los estándares de seguridad automotriz y desafía directamente las filosofías de diseño defendidas por empresas como Tesla y cada vez más adoptadas por marcas chinas de vehículos eléctricos como BYD y Xiaomi.
La presión por los controles tangibles
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) propone que los controles críticos, incluidas las señales de giro, las luces de emergencia, la selección de marcha y las funciones de llamada de emergencia, deben operarse mediante botones o interruptores físicos dedicados. Estos controles deben tener una superficie mínima de 10 mm x 10 mm (0,4 x 0,4 pulgadas), lo que garantiza que sean fácilmente accesibles sin que los conductores aparten la vista de la carretera. Esta es una respuesta directa a las crecientes quejas sobre retrasos en la pantalla, menús complejos e íconos difíciles de leer en las interfaces de los automóviles modernos.
Más allá de los botones: una ofensiva de seguridad más amplia
Las nuevas regulaciones no se limitan a los controles físicos. China ha prohibido recientemente las manijas ocultas de las puertas emergentes después de accidentes en los que los ocupantes quedaron atrapados dentro de vehículos eléctricos, y también ha tomado medidas para prohibir los volantes estilo yugo, citando incompatibilidad con las pruebas de seguridad estándar y el despliegue de las bolsas de aire.
Esta postura agresiva subraya una campaña más amplia centrada en la seguridad, no sólo en la estética o la conveniencia. El objetivo es reducir la distracción del conductor y mejorar los tiempos de reacción en situaciones críticas.
Autonomía bajo escrutinio
Las reglas se extienden a los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS). Las funciones autónomas de nivel 3 y 4 ahora se enfrentarán a pruebas rigurosas para demostrar que son tan seguras como un conductor humano en condiciones del mundo real. Los fabricantes de automóviles deberán presentar informes de seguridad completos, demostrando que sus sistemas pueden manejar el tráfico diario y escenarios de alto riesgo.
Si la tecnología falla o el conductor no responde a una solicitud de toma de control, el vehículo debe ingresar automáticamente en una “Condición de riesgo mínimo”, lo que significa que debe detenerse de manera segura.
“No se trata sólo de botones; se trata de reconocer que una dependencia excesiva de las pantallas táctiles puede comprometer la seguridad”, dijo una fuente familiarizada con el proceso de toma de decisiones del MIIT.
Esta decisión obligará a los fabricantes a reevaluar sus diseños de interiores y priorizar la funcionalidad sobre la estética minimalista. Es probable que la medida resuene a nivel mundial, a medida que otras naciones lidian con las mismas preocupaciones de seguridad en un panorama automotriz cada vez más dependiente de las pantallas táctiles.
En última instancia, las regulaciones de China son un mensaje claro: la seguridad tiene prioridad sobre las tendencias de diseño.


















