Nissan 300ZX clásico aplastado en un extraño incidente de lavado de autos

Nissan 300ZX clásico aplastado en un extraño incidente de lavado de autos

Un Nissan 300ZX en buen estado sufrió daños importantes después de quedar atrapado debajo de un Nissan Rogue en un lavado de autos en Joplin, Missouri, el martes. Las fotos de la escena muestran al auto deportivo actuando como una rampa involuntaria para el SUV, con las ruedas del Rogue apoyadas en el parabrisas del 300ZX.

Los detalles del incidente

El incidente ocurrió en Zips Car Wash en South Range Line Road. Según la prensa local, no se reportaron heridos, ya que la colisión se produjo a baja velocidad dentro del túnel de lavado. El Rogue parece no sufrir daños, mientras que el 300ZX sufrió compresión en la parte delantera, incluidos daños visibles en su suspensión. Equipos de emergencia acudieron al lugar y se requirió una grúa para separar los vehículos. Ambos coches se marcharon a pesar de los daños.

Posibles causas

La secuencia exacta de los acontecimientos aún no está clara, pero son posibles dos escenarios. Una es que el conductor del Rogue pudo haber dejado accidentalmente el vehículo estacionado o haber frenado al final del túnel, permitiendo que la cinta transportadora lo empujara hacia el 300ZX. Alternativamente, el SUV podría haber sido puesto marcha atrás involuntariamente, lo que provocó que se subiera al capó del deportivo.

Por qué esto es importante

Este incidente inusual resalta los riesgos potenciales de los lavados de autos automatizados, particularmente para vehículos bajos como el 300ZX. El incidente sirve como recordatorio de que incluso las tareas rutinarias pueden salir mal de forma inesperada. Los ajustadores de seguros probablemente enfrentarán un reclamo complejo, ya que determinar la responsabilidad será crucial para resolver el daño.

Esta colisión demuestra que incluso en entornos controlados, las fallas mecánicas o los errores del conductor pueden provocar accidentes extraños y costosos. El 300ZX, un superviviente de la década de 1990, no se libró de los caprichos de la automatización moderna.