El futuro del Mazda MX-5: no completamente eléctrico, pero definitivamente en evolución

Mazda está planeando la próxima generación de su icónico roadster MX-5 (conocido internamente como NE), pero no será un cambio eléctrico radical. El desarrollo está en marcha y ya se han construido prototipos, aunque el sistema de propulsión final aún está indeciso. Los principios básicos del MX-5 (diversión de conducción, construcción liviana y asequibilidad) permanecerán sin cambios, independientemente de cómo Mazda evolucione su tecnología.

La electrificación es inevitable, pero gradual

Los líderes de diseño e ingeniería de Mazda confirman que el próximo MX-5 incorporará algún tipo de asistencia eléctrica. Un sistema híbrido suave es la consideración mínima, pero la compañía también está explorando opciones de electrificación más profundas, incluidos híbridos enchufables o incluso configuraciones de extensión de alcance. El objetivo no es eliminar el motor por completo, sino mejorar la eficiencia y reducir las emisiones preservando al mismo tiempo el carácter único del roadster.

El equipo de diseño imagina un futuro MX-5 que pueda ofrecer una experiencia de conducción silenciosa y serena con la capota bajada, algo que un híbrido tradicional por sí solo no podrá ofrecer. Esto apunta hacia un componente eléctrico más sustancial.

Los combustibles sintéticos como puente hacia el futuro

El jefe europeo de I+D, Christian Schultze, sugiere los combustibles sintéticos como una solución pragmática para reducir las emisiones sin necesidad de revisar el diseño fundamental del MX-5. El uso de combustibles sintéticos permitiría a Mazda continuar utilizando el motor de combustión mientras cumple con las regulaciones más estrictas, manteniendo la naturaleza liviana y el manejo equilibrado del automóvil.

Schultze enfatiza que el MX-5 está construido en torno a la “pureza mecánica”, lo que hace que los combustibles sintéticos sean una ruta lógica. Este enfoque evita la penalización de peso asociada con la electrificación total, que podría cambiar fundamentalmente la arquitectura del automóvil.

Desafíos de ingeniería de la electrificación total

Un MX-5 totalmente eléctrico presenta importantes obstáculos de ingeniería. Las baterías agregarían peso sustancial, lo que obligaría a Mazda a rediseñar la estructura del automóvil y potencialmente comprometer sus características de manejo. La empresa desconfía de realizar cambios tan drásticos y prefiere un enfoque más evolutivo.

Una alternativa que se está considerando es un motor de gasolina de 2,5 litros más grande, pero Schultze advierte que el aumento de peso podría afectar negativamente el equilibrio y la respuesta de la dirección. Mazda prioriza la construcción liviana, lo que hace que un motor más grande sea una compensación cuestionable.

El ND MX-5 sigue siendo relevante

A pesar del desarrollo en curso del NE, el actual ND MX-5 seguirá en producción en el futuro previsible. Mazda se centra en refinar y mejorar el modelo existente mientras evalúa cuidadosamente las opciones futuras.

La compañía se está preparando para endurecer las regulaciones sobre emisiones, pero no se siente presionada a apresurarse hacia una transición eléctrica total. La prioridad es encontrar una solución técnicamente sólida que equilibre el rendimiento, el peso y el cumplimiento normativo, permitiendo que los motores actuales sigan siendo viables durante el mayor tiempo posible.

En conclusión, Mazda está comprometido a preservar la identidad central del MX-5 y al mismo tiempo adoptar los avances tecnológicos necesarios. La próxima generación no será totalmente eléctrica, pero incorporará cierto nivel de electrificación para cumplir con los futuros estándares de emisiones. La compañía explorará los combustibles sintéticos y sopesará cuidadosamente los beneficios de los motores más grandes frente a la importancia de una construcción liviana, asegurando que el MX-5 siga siendo un roadster enfocado en el conductor en los años venideros.