Mazda CX-6e: un salto audaz hacia interiores dominados por la pantalla

Mazda ha presentado el CX-6e, un SUV totalmente eléctrico que marca un cambio dramático en la filosofía de diseño de interiores de la marca. El vehículo, mostrado por primera vez en el Salón del Automóvil de Bruselas, cuenta con una enorme pantalla de información y entretenimiento de 26 pulgadas, que reemplaza los instrumentos tradicionales con una pantalla frontal aumentada y empuja a Mazda hacia el panorama automotriz de alta tecnología.

Diseño radical e integración tecnológica

El CX-6e no es sólo una variante eléctrica del CX-60 existente; es una exploración deliberada de futuros diseños de cabinas. El automóvil elimina por completo el grupo de instrumentos convencional y, en cambio, confía en una pantalla frontal ampliada para obtener información crítica sobre la conducción. Otras novedades notables para Mazda incluyen espejos laterales con cámara y parlantes Bluetooth integrados en los reposacabezas delanteros.

La decisión de adoptar un diseño con tanta pantalla provino del liderazgo japonés de Mazda, según el jefe de diseño europeo, Jo Stenuit. Este movimiento no se trata de una preferencia personal – Stenuit admite que no es un “gran admirador” de las pantallas más grandes – sino más bien de un intento calculado de crear un interior globalmente atractivo. Las pantallas, a diferencia de los controles físicos, trascienden las preferencias culturales y las barreras del idioma, lo que hace que el automóvil sea más adaptable a los mercados internacionales.

Posicionamiento y estrategia de mercado

El CX-6e está diseñado como homólogo eléctrico del CX-60 de combustión, aunque cuenta con unas dimensiones ligeramente mayores: 4,85 metros de largo, 1,935 metros de ancho y 1,67 metros de alto. Esto sugiere que Mazda pretende que el CX-6e compita directamente con rivales como el Audi Q6 e-tron, enfatizando una experiencia premium y tecnológicamente avanzada.

El SUV se lanzará en Europa continental a mediados de 2026, y el Reino Unido lo seguirá seis meses después. Será uno de los dos únicos modelos totalmente eléctricos ofrecidos por Mazda en el Reino Unido, junto con la berlina 6e mecánicamente similar.

Por qué esto es importante

El movimiento de Mazda hacia interiores dominados por pantallas refleja una tendencia más amplia de la industria: los fabricantes de automóviles apuestan cada vez más por experiencias minimalistas y digitales. Si bien algunos pueden resistirse a la pérdida de los controles táctiles, el cambio está impulsado por la demanda de los consumidores de una integración perfecta de la tecnología y el deseo de crear un lenguaje de diseño globalmente unificado. El CX-6e es un caso de prueba para Mazda, que potencialmente dará forma a los interiores de futuros modelos y solidificará la posición de la marca en el competitivo mercado de vehículos eléctricos.

El CX-6e representa un paso adelante deliberado para Mazda, adoptando las pantallas como un lenguaje universal de diseño automotriz y señalando una dirección clara para los interiores del futuro.