Tesla suspenderá la producción de sus vehículos Model S y Model X a finales de año, trasladando el espacio de la fábrica a la fabricación de sus robots humanoides Optimus. La decisión, anunciada por el director ejecutivo, Elon Musk, durante la conferencia telefónica sobre resultados de la compañía para 2025, señala un fuerte giro hacia la automatización y un alejamiento de los vehículos eléctricos de alta gama que alguna vez definieron la marca premium de Tesla.
Disminución de ventas e ingresos
La medida se produce cuando Tesla informó una disminución de los ingresos del 3% en 2025, alcanzando los 94.800 millones de dólares, junto con una caída del 8,6% en las entregas mundiales de vehículos a 1.636.129 unidades. Las ventas de los Model S y X, ya descontinuados en los mercados con volante a la derecha desde 2023, han ido disminuyendo; El año pasado solo se entregaron 50,850 unidades del Model S, Model X y Cybertruck, una disminución significativa con respecto a las 85,133 unidades vendidas el año anterior.
Este cambio no se trata sólo de cifras de producción; se trata de dónde ve Tesla el futuro de su negocio. La compañía está apostando fuertemente por la tecnología autónoma, y las líneas de producción del Modelo S/X se consideran un uso ineficiente del espacio en comparación con la ampliación de la fabricación de robots.
La adquisición de la fábrica Optimus
Musk afirmó que el espacio de la fábrica de Fremont, California, que actualmente se utiliza para los Modelos S y X, se reutilizará para convertirlo en una “fábrica Optimus” con el objetivo a largo plazo de producir un millón de robots al año.
“Es hora de poner fin a los programas Model S y X con una baja honorable”, dijo Musk. “Realmente estamos avanzando hacia un futuro basado en la autonomía”.
Esta transformación refleja la ambición de Tesla de dominar no sólo el mercado de vehículos eléctricos sino también la industria de la robótica en general. La compañía planea aumentar la plantilla de empleados en Fremont a medida que aumenta la producción de robots.
Futuro autónomo y modelos de próxima generación
La visión de Tesla va más allá de los robots. Está previsto que la producción del Cybercab autónomo comience en abril, y Musk predice que “los únicos vehículos que fabricaremos a largo plazo serán vehículos autónomos”, aparte del Roadster de próxima generación, cuyo debut también está previsto para abril.
El Model S, el primer vehículo de gran volumen de Tesla lanzado en 2012, y el Model X, un SUV grande con distintivas “puertas de ala de halcón” lanzado en 2015, fueron fundamentales para establecer a Tesla como una marca de lujo. Sin embargo, su fin de producción marca una ruptura decisiva con el pasado, priorizando las soluciones automatizadas sobre los vehículos de consumo tradicionales.
La discontinuación de estos modelos resalta el enfoque agresivo de Tesla hacia la innovación; la empresa está dispuesta a sacrificar sus productos heredados para acelerar hacia lo que cree que es la próxima era del transporte y la automatización. La transición puede ser “un poco triste”, como admite Musk, pero la empresa está comprometida con un futuro autónomo.
