El fabricante chino de vehículos eléctricos (EV) Xpeng está tomando el control directo de sus operaciones en Australia, evitando a su antiguo distribuidor mientras se desarrolla una importante batalla legal. La medida indica un compromiso con el mercado australiano, pero plantea dudas sobre el destino de los clientes existentes y la estabilidad de la presencia local de la marca.
Nueva estructura, conflicto existente
Xpeng Motors Australia Pty Ltd (Xpeng ANZ) ha anunciado el nombramiento de un nuevo equipo de liderazgo senior con experiencia en el sector automotriz australiano. Hidesuke Takesue, ex miembro de GWM Australia, ha confirmado su puesto como consultor ejecutivo senior. La empresa tiene la intención de establecer una red directa de distribuidores en las principales ciudades australianas, prometiendo responsabilidad total en la atención al cliente y los servicios posventa.
Sin embargo, esta expansión se produce en el contexto de una complicada disputa legal con TrueEV, el antiguo distribuidor australiano de Xpeng, que entró en administración el mes pasado. La disputa se centra en acusaciones de “conducta desmedida” por parte de Xpeng, quien, según TrueEV, socavó sus operaciones antes de rescindir su acuerdo de distribución exclusiva.
La batalla legal: un colapso
Según documentos judiciales, TrueEV alega que Xpeng buscó deliberadamente establecer una red de distribución dual, negándose a suministrar nuevos modelos a menos que también pudiera ingresar directamente al mercado australiano. TrueEV afirma además que Xpeng interfirió con su red de distribuidores existente, cambiando unilateralmente los procesos de aprobación y presionando a los distribuidores y socios financieros para que rompieran los vínculos.
TrueEV invirtió mucho en el establecimiento de una red de 15 distribuidores, 57 reparadores de accidentes y 58 centros de servicio en virtud de un acuerdo de cinco años. Según se informa, Xpeng argumentó que sus ventas y servicios “funcionarían mucho mejor” bajo control directo. El juicio comenzará en octubre.
Por qué esto es importante: franquicias y expansión de vehículos eléctricos
Esta disputa pone de relieve desafíos más amplios en la industria de los vehículos eléctricos y las prácticas de franquicia. El Gobierno australiano está preparando protecciones largamente esperadas para los concesionarios de automóviles, potencialmente influenciados por casos como este.
La decisión de Xpeng de eliminar intermediarios no es inusual para los fabricantes de automóviles que buscan un control más estricto sobre la experiencia de la marca y los márgenes de ganancias, pero deja a los clientes en una posición vulnerable. El momento de la transición es particularmente preocupante, ya que TrueEV había planeado lanzar modelos actualizados, incluidos el G6, G9L y X9, en 2026.
Futuro incierto para los clientes existentes
Xpeng no ha detallado cómo apoyará a los clientes que compraron vehículos a través de TrueEV durante la transición. El compromiso de la empresa con la “estabilidad a largo plazo” sigue sin ponerse a prueba, dados los procedimientos legales en curso y el cambio abrupto en la distribución.
La disputa plantea dudas sobre cómo Xpeng manejará los reclamos de garantía, el servicio y la disponibilidad de piezas para los vehículos que ya circulan por las carreteras australianas. La compañía no ha informado públicamente cifras de ventas, lo que dificulta evaluar el alcance total de su base de clientes.
En conclusión, la decisión de Xpeng de establecer operaciones directas en Australia es un paso audaz, pero su éxito depende de resolver la batalla legal con TrueEV y garantizar una transición sin problemas para los clientes existentes. El caso subraya las complejidades de las franquicias automotrices internacionales y los riesgos que enfrentan tanto los fabricantes como los distribuidores en mercados en rápida evolución.


















