26 de julio. Márcalo. El Museo Británico del Motor vuelve a lucir un arcoíris en su segunda participación en Petrol & Pride. Es un día para cualquiera que ame las ruedas y quiera celebrar con la comunidad LGBTQIA+.
¿La vibra? Inclusivo. Sin disculpas. Ruidoso si quieres que lo sea.
Trae las ruedas
Aquí no hay orden jerárquico. En serio. Si funciona y te encanta, pertenece allí. Puedes lucir un Bentley si te apetece llamar la atención, o subirte a un VW Beetle oxidado que se mantiene unido con esperanza y cinta adhesiva. ¿A alguien le importa la jerarquía de marcas en esta fiesta? No.
Quieren tu viaje. El que realmente te importa. Ese es el punto.
Espere un mar de color. Los autos más brillantes literalmente formarán una bandera del orgullo en el centro del espectáculo. También hay música, camiones de comida que sirven sustento y un poco de competencia amistosa. Los jueces entregarán premios en varias categorías.
No se trata sólo de los autos, sino de quién puede lucirlos.
La letra pequeña
La entrada cuesta £13. Eso te lleva al museo y al Centro de Colecciones. Sin embargo, el dinero no se queda en los bolsillos de las empresas. Todos los ingresos van a dos lugares. Una organización benéfica LGBTQIA+ y el propio museo mantendrán sus puertas abiertas.
Es una transacción sencilla. Tú pagas. Suceden cosas buenas.
¿Listo para conducir? Consulta la información y consigue un billete en Petrol & Pride antes de que se llenen las plazas. Quién sabe, tal vez encuentres tu propia tribu ahí fuera. O simplemente alguien a quien le gusta la pintura de su auto.


















